Seitán Casero | Verde Olivia

Llevo mucho tiempo queriendo hacer seitán, he buscado mucha información al respecto y finalmente, después de probar y ver que es más que digno de compartir con vosotras y vosotros, me decido a colgar la receta, ya que no hay duda de que es mucho más sano, rico y económico que el comprado.

Este seitán es perfecto, porque es suave y a la vez consistente. Con él, pienso preparar platos como Kebabs veganos, nuggets, o comerlo a la plancha con una buena salsa a la pimienta, vegana, por supuesto.

En esta receta es importante respetar las cantidades y los tiempos. No es para nada complicado y apenas laborioso, así que no te asustes que seguro que te va a quedar. ¡Un seitán riquísimo!

A la hora de cocer el seitán en el caldo, piensa que cuanto más sabroso esté el caldo, más rico saldrá el seitán, ya que absorbe el líquido. Yo he añadido al caldo, además de otros ingredientes, humo líquido, que se puede conseguir fácilmente en internet, pero si no tenéis, no pasa nada, podéis usar salsa de soja o salsa Tamari,  así además, le dará color a la masa. Podéis usar algún alga tipo nori, que le dará un sabor muy particular. Yo recomiendo un caldo casero, pero si no tenéis, podéis usar la tradicional pastilla o caldo líquido del súper.

Cuando el seitán esté ya hecho, no tires el caldo. Puedes hacer una salsa de esas que los ingleses le echan a todo (gravy), jejeje y que está riquísima! O cualquier salsa que preparemos para el seitán, quedará más sabrosa con el caldo sobrante.

La harina de garbanzos la podéis sustituir por harina de trigo integral, harina de soja, de espelta…

Pero…. ¿Qué es el seitán?

Bueno, pues el seitán es simplemente el gluten del trigo. No es apto para celiacos, pero si no tienes intolerancia al gluten, no tendrás ningún problema a la hora de consumirlo.

El gluten es lo que le da esa elasticidad a la masa, y es lo que hará que nuestro seitán esté elástico como si fuera un filete de carne.

Aunque  he probado a hacer seitán solo con gluten, la textura ha resultado un tanto dura, así que he decidido cortarlo con otro tipo de harina, en este caso de garbanzos, y el resultado ha sido espectacular.

Si ves que al amasar el seitán queda muy pegajoso, añade un poco más de harina, y si por el contrario ves que está muy duro, añade más agua, pues la cantidad de agua dependerá del tipo de harina con el que cortes el gluten, ya que hay harinas que absorben más agua que otras.

Una vez cocinado ya está listo para comer. Puedes guardarlo en la nevera en un recipiente hermético por unos 2-3 días. Puedes congelarlo, aunque yo recomiendo no hacerlo pues pierde un poco la textura, aunque sigue estando muy rico. Y el caldo también nos servirá para dar sabor  a salsas que hagas, pues queda muy sabroso.

Puedes comerlo de mil maneras, a la plancha, en guiso, en kebab, fajitas y tacos, salteado con verduras, empanado, marinado…. En fin, como  a ti se te ocurra!

Y después de estos consejos, os dejo la receta y como siempre os digo, cualquier duda o comentario que queráis hacernos, aquí los esperamos, y si quieres, también puedes compartir la foto y contarnos cómo ha ido la receta.